Para los curiosos

Isabel tenía un grupo de amigas en el colegio llamado «Las Viejas»… Uno de los miembros de este grupo resultó ser la hermana de Alejandro, Lisi.

Como es inevitable, Isabel se encontraba constantemente en casa de Lisi, viendo a Alejandro, quien poco a poco empezó a generarla curiosidad. Al principio las opiniones de Isabel sobre Alejandro no eran las mejores… Pese a que le parecía guapo el joven desgarbado, este insistía en sacar a Isabel de su caparazón de timidez y silencio buscando formas de hacerla interactuar. Ambos recuerdan ocasiones en las que, cenando juntos con la familia de Alejandro, Isabel pedía a sus amigas que le dijeran a Alejandro que les pasara los refrescos y él se negaba a soltar la botella si no se lo pedía ella con su propia voz… Lo cual Isabel encontraba terriblemente pesado y abusivo. En otra ocasión, Alejandro insistió en descubrir a Isabel las maravillas del monopatín con su ayuda, y bajo protesta, consiguió poco a poco interacción entre la tímida futura esposa y él.

Recuerdan los novios con nostalgia un verano en particular donde Isabel con 15 años fue arrojada en repetidas ocasiones a la piscina familiar de Alejandro (puede que no en los mejores momentos de la piscina para ser sinceros). Isabel en plena edad del pavo no paraba de repetir que se acababa de lavar el pelo, teniendo que subir repetidamente a aclararse el cloro cada vez que acababa en las «aguas turquesa» de la piscina Martinez.

La historia de ese día concluyó con final feliz, un perdón y un abrazo inmortalizado en la foto, donde se ve la sonrisilla de Isabel. Esa fue su primera foto juntos que, por obra de Isabel de 15 años, fue recortada para que no se la viera la cara.

Pasaron los años y se siguieron viendo en la casa familiar de Alejandro y siguiéndose en redes sociales. Fue en una de estás interacciones por redes sociales que, en Octubre de 2020 y después de varios intentos de interacción por parte de Alejandro, este se atrevió exitosamente a pedirle una cita a la joven Isabel para tomar una cerveza…

El resto es historia.